caja negra



mensajes anteriores


Pitas.com
nadakedecir*
la mentira
eckell.com

korochi industrias

mariano gistaín


mensajes
a caja negra

 


martes, febrero 12, 2002 - 06:26 p.m.

bañista!


sábado, febrero 9 2002 -



Cada nuevo paso es también un duelo.
Un paso. Cambia el paisaje,
alrededor y adentro.
Que fidelidad al pasado preferir aniquilarme a perturbar
la superficie del estanque.

Es tan milagroso el equilibrio de cada imagen.
Un solo punto en la tela blanca
y una lucha se desata en el campo.
De qué luctuoso hecho me hago responsable por decir lo que siento.
Borrarme, como si por ese mágico acto le perdonara la vida.
quién me pide esa ofrenda?
Un orden natural me empuja más allá siempre
De qué clase de muerte soy responsable por no mentir como quieren?

Cada nueva mancha resume
tantas posibilidades en un solo gesto
y como si fuera poco
vivimos en cuadros que son más que una mancha.

Cada palabra que rompe el silencio
traza una línea divisoria, una dirección irrevocable.
No puedo penar por otros ni pensar si les gusta,
solo puedo dar cuenta si puedo,
de eso inasible que soy yo y lo que veo.

Cada nuevo paso es también un abismo.
Transito esa cornisa entre la vida y la muerte
tan milagroso tu equilibrio como el mío.
Que responsabilidad moverse
entre arquetipos, mandatos
y lo que otros no hicieron.
Darle forma a qué anhelos, de dónde la urgencia y el riesgo?

No es solo mío este juego
Quién es ese otro
no hay nadie, es un espejo o somos todos?
quien no puede seguir y me abandona
No privo a nadie. Es una escena que vuelve
en el momento de pasar al otro lado si no me pierdo en el otro
Quién no se pierde de tanto en tanto en el espejo?
No soy más que un instrumento,
también tengo en la mano un hilo
y una voz que me dice.

Ese salto es también luego náusea y melancolía
Lo que no se ve
es la cocina: el dolor , la presión
el pánico de hacer posible lo imposible

Cada voz es un eco, un encuentro
siempre vuelvo a lo mismo
También en otros está eso que yo persigo
Quien lo dijo, qué importa?
Entre todos hacemos el mundo.

Cada paso, cada mancha, cada voz despiertan ecos,
sueños olvidados, reflexiones, urgencias.
Cada gesto pone en cuestión el valor el sentido,
el diseño de tu vida y la mía.
Como se cruzan los mundos.
Qué es eso que traigo al presente al tirar esa piedra
y luego temo?
Imposible no perturbar el agua
En ese dibujo circular me reconozco
Concéntricos los pensamientos
Se expanden y vuelven al centro.




jueves, febrero 7, 2002 - 04:53 p.m.



Rojo, amarillo, verde

Un punto rojo me sacó de mis cavilaciones mientras el auto se detenía. Giré mi atención a la derecha. Una amplia sonrisa dirigida a nadie me devolvió como un espejo una sensación de cielo azul.

A mi izquierda alineados, listos para arrancar y zambullirse en el torrente en dirección a la City porteña, envasados en autos de lujo ajenos a esta aparición, sus ocupantes esperan impacientes la luz verde.

No lo puedo olvidar. Parado en una esquina en la zona más lujosa de la ciudad lindante con los parques, con la apostura de un rey, refleja en su gesto radiante toda la mañana de sol.

Raído es poco. Lleva un sombrero, Van Gogh y su sombrero de paja.
Arrastra un carrito hecho con unas cuantas maderas de cajón de frutas como si en vez de estar parado en medio de la ciudad se dirigiera a la playa. Feliz en su marginalidad y en su aparente falta de poder.

Mundos que no se tocan apenas si se cruzan tangencialmente. Y es tan fácil pasar de largo

Pensé cómo cada uno de nosotros organiza su mundo. Como tarea principal. Con lo que haya.
Cada uno resuelve su realidad como mejor puede. Y cada uno de esos dibujos tiene sentido, aunque a veces se nos escape. Son perfectos.

Somos cada día más los que estamos en la vereda del sol.

Cada uno de nosotros defiende su indispensable sentimiento de libertad.
Quien puede decir cuál es la mejor manera?




domingo, febrero 3, 2002 - 10:13 p.m.




I

Sueños y percepciones


Pasé la primera mitad de mi vida nadando en sueños, en aguas de diferentes densidades, cualidades y colores. Contra la corriente. Arrastrada por inmensas olas.... Arrojada con violencia o suavemente depositada en la playa. Hundiéndome en el barro de la orilla del río. Conteniendo la respiración, debatiéndome y sobreviviendo no sé cómo.

La otra mitad transcurrió volando en sueños, incluyendo repentinas pérdidas de altura, caídas libres...
No me creyeron ese día que dije: disculpen llego tarde porque era tan linda la sensación de volar que no podía volver!
No se como aprendí a volar. Es imposible de aprender....
Parece absurdo lograr algo tan alejado de mis posibilidades....En realidad no hay nada que se pueda hacer. Sucede simplemente alguna vez.
Empecé a tomar altura y no sé como contarlo, no me creerían.
Apenas unos pocos, mínimos movimientos, muy ajustados y sutiles.
Planear y dejarse llevar.

Algo ocurre más allá de la pura voluntad .
Como respirar. como dibujar, pintar...
hay algo que anticipa la acción. Como un destello.
una décima de segundo antes del gesto se ve
la línea, ese rastro.

Ultimamente sueño que escribo. Curiosamente algo que siempre quise hacer y temía.
(a lo largo de mi vida escribía mis sueños y otras cosas que tiré sin releer)
aparece como si lo viera, como si me lo dictaran, de un tirón. A veces alcanzo a capturar algo o me vuelvo a dormir para terminar la historia.



II

De dónde vengo cada mañana cuando me despierto,
qué trabajo pesado, qué insalubre viaje a no sé dónde me dejó tan cansada.
Algo viscoso todavía me retiene, no me deja volver.
Mi cabeza interceptada no me pertenece
olvidada en qué lugar, no me sirve para nada.

Así como nada me sumerjo
el agua me calma me contiene me acaricia.
Me puedo disolver tranquila dejo todo, me vacío.
Cuando ya no queda nada
ahí estoy yo.
Cuando no estoy aquí
me siento perdida, no puedo con las cosas.



III

Yo hablaba en sueños, él me miró
Me pareció que me hablaba
No le contesté, no estaba ahí y no quería volver
Cuando desperté ya había salido el sol.



IV

Todos los días nos cruzamos. Va siempre muy apurado sin ver lo que ocurre alrededor. No lleva ataché pero por su gravedad da la impresión de que lo esperan para cerrar un negocio importante.
Cruza siempre en dirección este sudoeste. A veces también va de norte a sur. No se sabe adonde va ni qué piensa, siempre atribulado y presuroso. Tampoco sé si es siempre el mismo.
Y yo me pregunto por qué será que le temo. Somos tan diferentes. Tal vez su apuro se deba a que se siente en peligro. Percibe mi presencia y le resulta amenazante como podría ser para mí la suya.
Cada uno desconoce las intenciones del otro.
Vivimos en mundos que casi no se tocan. Somos vulnerables.
Está en mi paso, no puedo entenderlo me asusta y es tan fácil barrerlo del camino...
Agradezco a su apuro el no haberlo pisado. Y él también se va contento porque no me clavó el aguijón.



V

Ella soñó que le robaban dos palabras. Es cierto que no las había puesto a resguardo. Ya no le interesaba diferenciarse, quería mezclarse. Salir del envase. De los límites claramente dibujados.
Estaba de vacaciones. No quería era salir corriendo hacia algún paraje lejano. Le producía cansancio la sola idea ya antes de empezar.
Es curioso que fuese ese el período más amable de su vida en medio de una situación de debacle total.
Todo se derrumbaba a su alrededor. Las sirenas que se escuchaban no eran las de Ulises. Que ella no tuviera nada que perder, no es cierto, pero tampoco tenía ninguna compulsión por perder.
No le aterraba la posibilidad siempre presente de que todo su mundo desapareciera. Para qué entrenarse en representar el mundo si no sirve para dibujar el propio mundo.



VI

Ella tenía talento para despertar sus iras.
Acaso, cuántas preguntas caben en un minuto?



VII

Ella: - Escribo porque no me llevás al cine. .Te aburrís?
El: - No, yo estoy muy bien
Ella: - te gustaría conocerme un poco más
El: - No me vas a hablar todo el tiempo como si tuvieras Alzheimer!!. Cuando tengas algo cerradito me lo mostrás!
Ella: - Si, el cajón.



VIII

Primero desarmar todo, dejar todo hasta que no quede nada.
Recién ahí algo me lleva la mano, dibuja mis palabras.
Mis saltos al vacío.
Todo comienza cada día

Recuperar la sensación de estar en el cuerpo
Ese lugar que me tocó en suerte
Todo parece emerger alrededor



IX

Cómo poner fronteras
me inundan los recuerdos.
Puedo creer que no tienen que ver conmigo
o preguntarme porqué navegan en la misma dirección...
El agua, conductor de mensajes, de emociones.
Da un clima eléctrico no saber qué viene,
tensión extrema,
como un rayo cae.
Cuando todo es oscuro agrego laberintos
a la trama ya compleja,
del yo, tu nosotros y los otros.
Cada vez más opciones
cuanto más oscuro más claro.
Se hace tan evidente que no puedo escapar
debo elegir la dirección y dibujar el camino.
No puedo saber si no escucho,
silencio, no debe haber ningún ruido.
Si mi voluntad empuja, algo en mí hace huelga.
Las imágenes caen en cascada, las palabras vuelan.



X

Ella tiene una mente muy clara
como cubos de colores apila las palabras.
Las desparrama, las junta, las separa,
las alinea y amontona
Pone orden, arma y desarma.
Construye casas, se mete adentro
diseña parques y ciudades.
Quiere contar todo con lo que encuentra,
inventar un espacio, participar del juego.

Aún así a veces teme volver al mismo cuadro
que si lo fuera, tampoco puede
Basta una palabra, la iluminación cambia,
es otra la escena.

Ella tiene una mente muy clara
hasta que, como en una tormenta de verano todo vuela
no es el otro, son sus propios límites
correrlos, corregir el rumbo con paciencia.

A ella siempre le parece que no hace nada
pero cuando no busca, aparece una imagen.
Cada pensamiento encuentra su forma.



XI

Entró en mi silencio por una línea imperceptible
Volví para atrapar ese sueño esquivo.
No sé cuál era la historia pero quedó suspendido un clima y era allí donde yo debía volver.
Me sumergí sin dificultad pero no pude resistir la tentación de levantarme y escribir.
Nuevamente se disolvió, no quedó nada. Vuelvo a dormir.
No quiero confundir un sueño con un recuerdo.
Ese sueño se pulverizó cuando lo atravesé .Como ríos frenados con compuertas,
no recuerdo la clave para pasar de un estado al otro.
Este sopor me indica que debo volver a esa ruta aunque se bloquee a cada rato
Nadie te pregunta nada ni te pide que le cuentes. Hay una urgencia y no se porqué. No haría jamás el boceto de una pintura, prefiero el riesgo. Me sentiría mal copiando algo que ya sé cómo es.
Pero no alcanzo a salir. Quiero poner todo en una palabra y me sobran miles.
Mi cansancio será eso, la imposibilidad de hacer nada con esa situación.
Estoy presa en mi propia casa.