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a caja negra

 


sábado 23 de noviembre 2002 - 06:46 p.m.



Pero entonces nadie muere nunca?
Donde está ese ser, aquí en mi pensamiento,
bajo tierra, en su cuerpo, en su caja,
en eso que produjo y dejó a otros?
Comprar limpiapisos.
Barrer los espacios ocultos
Como es? inundo mi vida. Leer
trabajos de restauración. Revaluación
No doy abasto. Recupero o innovar?
Qué dos energías excluyentes
Sólo aparente.

Cómo alguien puede ser esto y otra cosa,
no estar en su piel
inquieta descoloca al que está dispuesto a ver .
Y a sí mismo? Quién se quiere ver?
Cómo cambia el rumbo su vida querer saber?
Qué se ve? Lo que hay, lo que ese alguien quiere mostrar.
Imposible ocultarse no hay crimen perfecto
No hay crimen en ocultarse.

Cómo convertirse en alien imperceptiblemente.
Cuando no alcanzo a decir lo que quiero,
me supera, aparece por los intersticios.
como la insidiosa conspiración de los objetos
que desaparecen, nos inquietan y vuelven a aparecer
cuando ya los habíamos olvidado.
Como los pensamientos se escurren entre las líneas.

No puedo no ver ni dejar de oír . Quién puede qué costo tiene?
Sola la espalda sostiene la pared de la represa.
Contracturas. Lesiones.

Cada persona es un manantial incontenible
de variadas sorpresas.
Desde su coto de caza, su hora de poder semanal
irrumpen todo tipo de pulsiones.
Quiebre de la acción. Disrupción de la superficie.
Sólo comer de eso o huir.

...

- Era una pareja muy unida.
- Por el espanto.

...

Este es el mismo viento que me pega en la cara.
Sólo me falta la playa y me sobran los edificios,
la gente, los autos, los gases, los indigentes.

...

Podría ser una canción.
Evacuar bastantes papelitos.
Los padres también somos nosotros.
Y la responsabilidad en los vínculos no cesa.
Buscar foto escanear cuadro llevar enmarcar
Favorecer la visión del conjunto
No insistir en el lamento.
Tachar, dejar, volar
Valorar el espacio
Sentir la densidad del vacío

...

Hay que pararse a mirar el cielo José.
No podemos solamente mirar las baldosas que pisamos.
Hay que llenar los baldes
cortaron el agua la esclavitud me toca a mi llenar ésos
El agua sale marrón no contábamos con eso nunca contamos
a veces sí, mejor mirar el cielo.
Como hago para no soltar la tecla y llenar los baldes
Tal vez por el sonido me puedo guiar mientras vuelvo
Abro el sonido es descendente... no hay más, cierro vuelvo
Mañana sabremos

...

El notó que como en un ritual había una regularidad previsible en esa serie de actos
aparentemente cotidianos que daban lugar a transformaciones apenas visibles
aún para el ojo más atento.
Volvió a sentir ese extrañamiento.
Ella insistía en su costumbre de ocultar los datos aunque fueran minuciosamente anunciados.
Encubría eso que jamás se mencionaba, que pesaba entre ellos con una densidad palpable.
Hablar de todo menos de eso. Imposible llegar a esa zona.
Sus intentos de encarar de forma directa y desocultar
la situación encontraban resistencia.
Ella insistía en dar vuelta su percepción.
No había con quién hablar.
En un instante ya no estaba allí y después todo era paranoia, olvido.

No dejar pasar hacer evidente lo vedado por la conciencia mostrar su registro no dejar escapar ningún detalle.
Diferentes motivos la llevaban a eso.
Lo más evidente es que sentía que eso era lo único que podía hacer.
Le pesaba su responsabilidad y a pesar de su impotencia no perdía la esperanza de atravesar esa capa dura en su transparencia.

Esa alteración de la normalidad apenas perceptible producía un desasosiego
mucho más fuerte aún que la contradicción entre lo dicho y lo actuado.
Pudo definir que la perturbación del campo se debía a un cambio de cualidad.
Era y no era la misma persona.
Como si hubiera entrado un alien en ese cuerpo todo era igual pero había algo desconocido
irreconocible.

Que proyección se podía esperar en caso de existir un futuro?

Eso desencadenaba un cuadro de insospechadas consecuencias.
Cada día era una sorpresa y también se repetía invariablemente.

...

Se me atranca el preguntador
No sólo eso, se da vuelta como imaginar para qué sirve
un signo al revés
cuando ya es bastante complicado no parar de preguntarse?
El misterio de la máquinas
bastó mencionarlo para que encontrara su dirección.

Pero esto es tema de otra charla



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